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Cirugía Periapical (II)

marzo 1, 2016|Publicado por: Salud dental, Tratamientos

En el post anterior estuvimos hablando del momento en el que hay que realizar una cirugía periapical y vimos como a veces es la única manera de poder conservar un diente cuando este se convierte en una fuente de infección para el hueso de alrededor del diente y para el organismo en general. No podemos olvidar que la boca es una fuente de entrada para las bacterias y no está aislada del resto del cuerpo, por lo que una infección dental en determinadas circunstancias puede ser un problema importante para el paciente.

Este tipo de intervención se realiza bajo anestesia local, apoyada a veces con una sedación ligera mediante fármacos, y tiene tres partes diferentes que hay que llevar a cabo siempre:

  •  Eliminación rigurosa y completa del foco, intentando no dejar restos de tejido infeccioso. Dicho tejido se debe analizar siempre, pues aunque es excepcional que haya algún tipo de degeneración maligna, toda lesión que se extirpa del organismo se debe analizar, lo cual es una regla que se debe seguir siempre en cirugía.
  • Corte de la zona final de la raíz o ápice para eliminar la zona contaminante, pues se supone que ahí es donde está el origen de la infección. Esta fase de la cirugía precisamente es la que recibe el otro nombre con el que se conoce a esta técnica: Apicectomía, que significa “corte del ápice”.
  • Por último, se realiza un “microempaste” en el final del conducto (o los conductos si son varias las raíces implicadas) para evitar que las bacterias que pudieran quedar en el interior del diente puedan seguir contaminando el hueso de alrededor del ápice. Para ello se utilizan ultrasonidos para hacer la microcavidad y materiales de sellado de última generación, concretamente el MTA (trióxido mineral agregado) que es más eficaz que la amalgama de plata u otros que se usaban anteriormente.

En casos de lesiones grandes, a veces se realizan técnicas de regeneración ósea con Biomateriales y Plasma rico en Plaquetas OPRP (obtenido de la centrifugación de la sangre del propio paciente) para ayudar a que se forme el hueso alrededor del ápice.

Por último, decir que es muy útil, al tratarse de zonas quirúrgicas muy pequeñas, el uso de amplificación de imagen, como lupas o microscopio quirúrgico. Después de hecha la intervención debe desaparecer la sintomatología que presentaba el paciente, además de comprobar, mejor con un TAC que con una radiografía, que la lesión ha desaparecido, lo cual puede tardar en producirse de 6 meses a 1 año después de la cirugía, por lo que habrá que hacer revisiones para comprobarlo.

En Clínica Dental Pinilla Melguizo llevamos muchos años practicando esta técnica y contamos con todos los medios técnicos para el diagnóstico y tratamiento de los problemas periapicales como el TAC dental, el microscopio quirúrgico y los ultrsonidos quirúrgicos. Realizamos técnicas de regeneración ósea con Biomateriales y PRP y usamos el MTA como material para el microempaste del ápice.

Si tienes un foco de infección en un diente o muela, no dudes en contactar con nosotros para consultarnos su posible tratamiento. Nuestro teléfono de contacto es el 957 484 606.

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